“Lo que quiero es vivir en paz conmigo misma y con mi gente.”

Afar - En Afar y en todo el mundo, sobrevivientes como Khadija están promoviendo el cambio en sus comunidades. Para la generación de sus hijas, el fin de la mutilación genital femenina, el matrimonio infantil y otras prácticas nocivas abre nuevas perspectivas para la salud, la educación y el empoderamiento de las mujeres. Esta es su historia.

"Es posible advertir la diferencia. Alguien que haya sufrido ese dolor no puede ser feliz, porque ha sido afectada físicamente. Era nuestra cultura en esta zona, y estamos intentando ponerle fin paso a paso. Esto ha sido posible mediante la capacitación. La mutiladora es una mujer, al igual que la mutilada. Esto pasa de madre a hija, y en lugar de seguir la tradición hemos decidido ponerle fin. Después de mucha capacitación comprendimos que lo que estábamos haciendo era un error. Nadie debe lastimar a su propia hija con sus propias manos; por el contrario, debe tratarla bien. Ya sea que se transmita por la radio o la televisión, o bien que lo diga la gente de Afar, el mensaje es el mismo: “Detengamos la MGF”. Existía antes de nosotros al igual que en nuestro tiempo. No sólo la sufrimos nosotras mismas, sino que también la practicamos. A menos que la detengamos, la próxima generación podría practicar la MGF. Debemos ponerle fin ya."

“Se puede diferenciar a la mujer mutilada de la que no lo ha sido.” - Khadija - Khadija

Este año, la Cumbre de Nairobi sobre la CIPD25 ofrece la posibilidad de un renovado compromiso mundial para poner fin a las prácticas nocivas que perpetúan la desigualdad de género y violan los derechos humanos de las mujeres y las niñas.

La cuestión sigue siendo tan urgente como siempre. La mutilación genital femenina está disminuyendo, pero no lo suficientemente rápido. A mediados de los años ochenta la proporción era 1 de cada 2, pero en los países donde es más frecuente, las poblaciones van aumentando, y junto con estas el número de niñas en situación de riesgo.

Al ritmo actual, para 2030 se habrá mutilado a 68 millones de niñas en todo el mundo. Es hora de intensificar las medidas encaminadas a eliminar la mutilación genital femenina.

 

Contenido original de UNFPA A Piece Of Me