Bacolod, Philippines - Bacolod, Filipinas - Cuando Lucile* salió de Filipinas para trabajar como ayudante doméstica en Singapur, esperaba que este nuevo trabajo ayudara financieramente a su familia. Pero después de su llegada, sus esperanzas se desvanecieron y todo se convirtió en una pesadilla.

"Cuando estuve en Singapur, mis empleadores nunca me pagaron", dijo Lucile. "Me prohibieron comer sin su permiso. A menudo tenía que esperar a la noche para recibir mi primera comida. A veces mis empleadores no me daban de comer durante una semana. "

Según la OIT, alrededor del 65 por ciento de las trabajadoras en la región de la ASEAN tienen un empleo precario, con bajos ingresos y condiciones de trabajo difíciles que socavan los derechos fundamentales de los trabajadores. Las trabajadoras domésticas migrantes corren un mayor riesgo de ser víctimas de violencia, explotación y abuso debido a la falta de mecanismos de protección social, información y servicios disponibles en los países de destino.

Las condiciones de trabajo de Lucile se han deteriorado con el tiempo. Sus empleadores se volvieron físicamente violentos hacia ella. Después de meses de abuso, ella decidió huir.

"A veces mis empleadores no me daban de comer durante una semana." - Lucile, trabajadora migrante.

Con el apoyo de una amiga, Lucile acudió a la policía en busca de ayuda. Temía que, como trabajadora migrante, la encerraran o la multaran por denunciar a sus empleadores. "Afortunadamente, había una cámara de vigilancia en la casa del empleador que confirmó que había sido víctima de abuso físico", dijo Lucile. 

Una ONG con sede en Singapur dedicada a apoyar a los trabajadores migrantes recibió información sobre la situación de Lucile y la ayudó a salir de Singapur y regresar a casa en Filipinas.

Lucile ahora trabaja para la Federación de Trabajadores Extranjeros Victorias Overseas (OFW), donde ayuda a las trabajadoras migrantes. Como activista para una migración segura, Lucile evalúa los servicios ofrecidos por las agencias de reclutamiento y los envía al gobierno si no protegen o ayudan a las mujeres que reclutan. También conecta a los nuevas trabajadoras migrantes con las redes de apoyo existentes en el extranjero para facilitar el acceso a los servicios si es necesario.

La Federación de Trabajadores Extranjeros Victorias Overseas trabaja en asociación con el programa Safe and Fair de la Iniciativa Spotlight, una inversión de 25 millones de euros diseñada para eliminar la violencia que enfrentan las trabajadoras migrantes en la región de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) (Brunei Darussalam, Camboya, Indonesia, Demócrata Popular Lao República de Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam).

"Gracias a la Iniciativa Spotlight, aprendí lo importante que es entender las necesidades de las trabajadoras migrantes antes de emprender su viaje migratorio", dijo Lucile. "Ahora puedo informarles de los servicios que pueduen contactar cuando buscan ayuda. "No quiero que ninguna otra mujer pase por lo que he experimentado."

*El nombre ha sido cambiado por razones de privacidad.