TEGUCIGALPA, Honduras - "Hay muchas cosas que me gustan de Bajamar, mi ciudad natal", afirma Nelly, de 14 años. "La ciudad siempre parecía una gran familia. Todos nos cuidamos los unos a los otros". Lamentablemente, Nelly y su familia se han visto obligados a salir de la ciudad que tanto ama debido al aumento de la violencia en los últimos años.

La historia de Nelly no es única. Los informes sobre el desplazamiento y la migración debidas a amenazas, intimidación, violencia sexual por miembros de pandillas y asesinatos son frecuentes. Durante la última década se han registrado en Honduras más de 4.600 feminicidios (cuando se asesina a una mujer o una niña a causa de su género).  

Aunque es difícil obtener estadísticas oficiales que detallen la magnitud de la violencia que enfrentan las mujeres y las niñas, las cifras del Ministerio de Justicia muestran que en 2013 se presentaron más de 21.000 denuncias de violencia doméstica ante los tribunales, el 92 % de esas las presentaron mujeres que procuraban justicia.

La violencia que Nelly sufrió en Bajamar la hizo sentir aislada entre sus compañeros en la nueva ciudad en que vive. "Tenía miedo de que la gente no me aceptara", admitió Nelly. "Tenía miedo de que la gente no me creyera y que mantuvieran distancia de mí".

A pesar de estos desafíos, Nelly ha demostrado una notable resistencia. Hoy es la presidenta del cuerpo estudiantil de su escuela. Es miembro del Congreso de Niños y activista por la paz en su comunidad.

Como parte de su activismo, Nelly habló en la presentación de alto nivel de la Iniciativa Spotlight en Honduras. El evento reunió a representantes del gobierno, líderes de la sociedad civil y representantes de la Unión Europea (UE) y las Naciones Unidas (ONU) a fin de asegurar compromisos políticos y galvanizar el apoyo al nuevo programa nacional para poner fin al feminicidio y la violencia contra las mujeres y las niñas en Honduras.  

"Me gustaría que la violencia terminara para siempre", afirmó Nelly. "Quiero que las niñas y las mujeres que han vivido situaciones de violencia alcen la voz. El silencio es una forma de oscuridad, y en la oscuridad no podemos expresarnos".   
 


El presidente Juan Orlando Hernández pronuncia su discurso en el lanzamiento de la Iniciativa Spotlight en Honduras. Crédito: Vinilo DM&A


"En 2018 anunciamos que poner fin al feminicidio sería una prioridad en nuestra agenda de derechos humanos. Ya no podemos aceptar esta realidad por más tiempo. Debemos invertir en los niños y las niñas y en los jóvenes para modificar la cultura." - Juan Orlando Hernández, presidente de la República de Honduras, en la presentación de alto nivel.

En asociación con el Gobierno de Honduras y la sociedad civil, la Iniciativa Spotlight invertirá más de 11 millones de dólares para desarrollar y fortalecer intervenciones estratégicas destinadas a poner fin al feminicidio y prevenir y responder a la violencia contra las mujeres y las niñas en los municipios de Tegucigalpa, San Pedro, La Ceiba, Choloma e Intibucá

Los programas de la Iniciativa Spotlight abordarán lagunas de políticas y legislativas, cambiarán las normas y los comportamientos sociales que conducen a la violencia, prestarán servicios de calidad a las sobrevivientes, producirán datos que sirvan para la elaboración de políticas públicas e impulsarán los movimientos de mujeres y otros actores de la sociedad civil en apoyo del desarrollo de Honduras sin dejar a nadie atrás.

"Queremos resaltar la importancia de invertir específicamente en las mujeres y las niñas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible", explicó Igor Garafulic, Coordinador Residente de las Naciones Unidas.

Nelly quisiera continuar contribuyendo a poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas. "¡Cuando crezca, quiero ser detective!", asegura Nelly, "Quiero asegurarme de que las mujeres y las niñas que hayan sufrido violencia reciban justicia".

Con la presentación de la Iniciativa de Spotlight, Honduras está dando un paso vital hacia el cumplimiento del sueño de Nelly.

Por Matias Lindemann.